Estoy leyendo Tribus, gentileza de Gestión 2000, que acaba de publicar el título en castellano. Ya había oído hablar del libro y tenía ganas de leerlo. Con La vaca púrpura descubrí el estilo breve, directo y provocador de Seth Godin, aunque he de confesar que esperaba más del libro… (también hay que reconocer que tardó en traducirse y el paso del tiempo juega en contra de este tipo de libros).
Lo primero que me gustó de Tribus fue la campaña de promoción de la versión original. Me la explicó Neus, que la comentaba recientemente en su blog:
“… propuso a sus fans que adquirieran el libro con una antelación de meses. Después y por sorpresa, en el momento de recibir el libro, nos llegó un ejemplar extra: un "premio" por la confianza y, a la vez, una herramienta para difundirlo. En vez de prestar mi ejemplar, dispongo de otro para regalar, por lo tanto, como lector, voy a ser más proclive a la difusión.”
Toda una lección de marketing, ¿no os parece?
Ahora estoy tratando de descubrir mi tribu. Ese “grupo de personas conectadas entre sí, conectadas a un líder y conectadas a una idea”. Al parecer, “las tribus hacen que nuestras vidas sean mejores” y “liderar una tribu te da la mejor vida”. Visto así, ¿quién no quiere liderar una tribu? Aunque, la verdad, ahora mismo, yo no me veo. Quizá a medida que avance en la lectura del libro me animo. De todas formas, tampoco es cuestión de obsesionarse. “Si no tienes ese deseo [de liderar una tribu], no pasa nada”, nos tranquiliza Seth. “A veces está bien no tomar las riendas, a veces está bien dejar que otro alce la voz y te muestre el camino.”
Lo mejor de todo esto, sin duda, es la idea de saber que si quieres, puedes. Es la auténtica revolución que estamos viviendo. Ya no es necesario ser un gran magnate para hacerse oír ni convertirse en líder. ¡Bienvenidos a la revolución 2.0!
Y antes de acabar el post, dos recomendaciones:
- La entrevista de Marc Cortés a Seth Godin.
- La entrevista de Wired a Seth Godin.
viernes, mayo 15, 2009
Tribus: Necesitamos que TÚ nos lideres… si quieres
jueves, noviembre 06, 2008
Ponga una vaca púrpura en su vida (diferénciese)
¿Qué es la La vaca púrpura? Es lo primero que uno se pregunta cuando ve este libro. (Por cierto, que la portada y las manchas de la vaca son de color púrpura, aunque aquí se vean azules…). Es algo extraordinario, diferente, increíble, emocionante, diferente, algo que nunca se olvida, según explica su autor, Seth Godin. “Las vacas, después de ver una, o dos, o diez, son aburridas. Pero una vaca púrpura es algo que llama la atención, que obliga a pararse, mirar e incluso maravillarse.”
La idea no es nueva (diferenciarse o morir), pero es necesario reinventarla cada día, y más en entornos turbulentos como el actual. “Purple cow” es la nueva P del marketing, dice Godin, porque las cuatro pes “han dejado de funcionar”, debido a la saturación mediática (algo que repito continuamente a mis alumnos). El mundo cambia, la sociedad cambia, el marketing cambia, la comunicación cambia. “Deje de anunciarse y comience a innovar”, recomienda. Las viejas ideas ya no funcionan.
Un buen libro para introducirse en “la escuela de Seth Godin” (que cuenta con grandes y muy fieles seguidores), pues recupera conceptos del autor, como los ideavirus (ideas que se propagan) y el marketing del permiso (“si respetamos, nos escucharán”). Me encanta cómo explica la curva de la difusión de ideas de Geoff Moore y también el fin de la era televisión-industria (productos estándar, anuncios masivos, ciclos de producto largos, cambios pequeños), después de 50 años de hegemonía.
Lo que más me ha gustado de “La vaca púrpura” son los capítulos cortos, directos, que facilitan enormemente su lectura. Una fragmentación muy digital, que diríamos. La obra es del año 2002, pero la versión traducida llega ahora a España de la mano de Gestión 2000 (¡gracias por enviármelo!). Lo que menos me convence son los ejemplos, porque algunos me suenan a chino, pero es lo que tienen las traducciones…





