El pasado 29 de julio entró en vigor la nueva Ley de Propiedad Intelectual (LPI). Isaac Rojas retomaba el preocupante asunto de los press clippings en su blog bajo un título que a mi entender ya dice mucho: Relaciones Públicas: el culebrón de los clippings. Respecto a este tema, el artículo 32 de la LPI, que es el que hace referencia al derecho de cita, considera “lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas (…) siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico. Tal utilización sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada.”
El artículo considera los resúmenes o revistas de prensa como citas pero aclara que “cuando se realicen recopilaciones de artículos periodísticos que consistan básicamente en su mera reproducción y dicha actividad se realice con fines comerciales [es decir, los press clippings], el autor que no se haya opuesto expresamente tendrá derecho a percibir una remuneración equitativa.” Está claro que las empresas que se dedican a ofrecer a sus clientes resúmenes de prensa basados en reproducciones de los artículos hacen un uso comercial del derecho de cita y que, por tanto, si los periodistas o sus respectivos medios no indican lo contrario, la reproducción de sus piezas será ilegal. Pero yo me pregunto qué pasa con las empresas que se confeccionan ellas mismas su resumen de prensa o su press clipping, que alguna queda. ¿Se entiende que su finalidad es también comercial? ¿Cómo se puede controlar esta práctica, que queda dentro de las paredes de dicha empresa y no se difunde al exterior?
Comentaba Octavio en su post que algunas empresas de press clipping ya habían comenzado a avisar a sus clientes de los cambios que esta reforma de la LPI supone. En el ejemplo que en él reproduce, la empresa en cuestión explica que ya ha iniciado negociaciones con algunos grupos editoriales para acordar las remuneraciones económicas que éstas desean. Si, en algún caso, los autores se opusieran a la reproducción de sus artículos, sólo quedaría “incorporar en su lugar una reseña del mismo”. Solución preocupante, a mi modo de ver, porque creo que los DirComs necesitan acceder a las fuentes originales, ya que estas reseñas pueden dejar muchos aspectos relevantes en el tintero.
Si los resúmenes de los artículos no convencen, ¿qué solución queda entonces? Me comenta Octavio, en respuesta a un comentario que realizo en su blog, que “La opción será que los mismos medios comercialicen estos servicios. Se pondrán de acuerdo para ofrecer los servicios de seguimiento de prensa y así obtendrán más dinero por sus propios contenidos.”
El País, El Mundo y el grupo Recoletos ya se han pronunciado sobre ello y han prohibido expresamente la reproducción comercial de sus textos sin previa autorización, según leo en Versv’s Blog.
PD: leo en varios blogs, mientras me documento para escribir este post, que algunos bloggers van a quitar los anuncios de sus páginas para eliminar cualquier propósito comercial de su blog y así no tener la duda de estar cometiendo una ilegalidad al citar según qué medios. También yo estoy pensando en hacerlo…
Y para finalizar este pos, dos artículos que he encontrado que me han parecido muy interesantes:
¿De quién es el sudor de mi frente?, de Iñaki I. Rojo, en Baquía
El periodismo contra la piratería, de Isabel Contreras, en Korpa
martes, agosto 22, 2006
Press clippings y propiedad intelectual
miércoles, agosto 16, 2006
Comunicación interna sí, gracias
Todavía me sorprende que en las empresas se dude de la importancia de la comunicación interna. Leo hoy en La Gaceta de los Negocios los resultados de una investigación realizada por la consultora de recursos humanos Hudson: “el 53% de los empleados encuestados cree que su actual empresa no le proporciona la información necesaria y suficiente de por qué su empresa es un magnífico lugar para trabajar”. El estudio se realizó entre 1.024 trabajadores y 410 directores y jefes de recursos humanos, a nivel internacional, según informa RRHH Digital, pues no he logrado encontrar el estudio original. Otra de las conclusiones es que “la empresa actual tiene un serio problema en los que a la comunicación y a la retención de información se refiere”, según la Gaceta. Y estoy totalmente de acuerdo con esta afirmación.
Cada vez son más las empresas que consideran que la comunicación es una pieza importante dentro de la estrategia y la gestión, aunque todavía se infravalore su papel, en muchas ocasiones. Sin embargo, cuando se trata de comunicación interna, la situación empeora. Se tiende a pensar en el cliente como el eje central de la empresa y en el producto como la manera de llegar a él. Y se olvida que sin trabajadores no hay producto y que sin producto no hay clientes. ¿Cómo, entonces, se puede dudar de la necesidad de comunicar a los empleados? Hay que informar a los trabajadores de la misión y la visión de la empresa, así como de sus valores, para que puedan llegar a sentirse parte de ella. Ya no es sólo una cuestión de integración, es también una forma de dar valor añadido a los trabajadores. Porque ellos son los principales prescriptores de la empresa pero también pueden llegar a convertirse sus principales detractores. Como decía Francisco Martín Frías, presidente de MRW, en unas declaraciones recientes: "la empresa debe dar satisfacción a todos; la calidad de un producto o servicio depende de la calidad de las personas".
Francia, blogueurs apasionados
He estado de vacaciones en Francia y, a la vuelta, me ha sorprendido encontrar un reportaje de El País sobre la pasión bloguera de nuestros vecinos los franceses. Las estadísticas que en él se citan son curiosas: los franceses dedican una media de 70 minutos diarios a escribir y leer blogs, según datos de ComScore Networks, dedicación que los convierte en los ciudadanos del mundo que más tiempo dedican a estos menesteres, por delante de los 12 minutos de los americanos y los 6 de los ingleses.
Hace apenas un par de semanas que descubrí dos blogs sobre comunicación corporativa, precisamente franceses, que me gustaron bastante. Uno de ellos es el de Loïc Le Meur, disponible en francés y en inglés y citado también en el reportaje. De este blog, lo primero que me llamó la atención, por acertada, fue la cita de la cabecera: “los medios tradicionales difunden mensajes, los blogs inician conversaciones”.
El otro blog es el de Arnaud Meunier, “el blog de un responsable de comunicación”, como él mismo lo presenta. Incluye varias categorías: comunicación, márketing, diseño web… Creo que merece la pena echarle un vistazo.
Esta pasión bloguera que vive Francia también ha llegado a los políticos. Se han dejado seducir por los blogs: el conservador Alain Juppé, la socialista Sègoléne Royal, el centrista François Bayrou y el social-liberal Dominique Strauss-Kahn, tal y como cita el reportaje de El País. He echado en falta en esta lista al siempre polémico Nicolas Sarkozy pero todo tiene una explicación. Según palabras de Arnaud Dassier, responsable de comunicación de Sarkozy, "los blogs son para los perdedores, para los que no tienen nada que hacer, como Juppé o Raffarin, o los que trabajan su imagen, como Strauss-Kahn y Fabius. Para ocuparse de su blog diariamente, hay que perder entre veinte minutos y una hora diarias. ¿De dónde quiere que el ministro Sarkozy saque ese tiempo?". Me pregunto si tendrá tiempo al menos para leerlos. La de información que puede estar escapándoseles (a él y a su gabinete) de no ser así.
sábado, agosto 05, 2006
Dos lecturas para las vacaciones

Lectores, compañeros y blogueros, por fin voy a disfrutar de unas breves vacaciones. Me voy una semanita a la costa atlántica francesa y no tendré acceso a Internet (podría buscarlo pero sinceramente os digo que no lo haré: necesito un descanso intelectual total para volver con las pilas bien cargadas).
He pensado que la mejor manera de despedirme (bueno, sólo es un “hasta dentro de 10 días”, en realidad) es dejaros algunas recomendaciones bibliográficas. En primer lugar os propongo la lectura de un interesante reportaje multimedia sobre El futuro de los medios que ha realizado Eva Domínguez para El País. Una buena manera de saber qué se dijo en el Forum for the Future organizado por la Online Publishers Association de Estados Unidos y su homónima europea, tal y como explica Eva en su blog.
Y mi segunda recomendación es el libro de Rebecca Blood, Universo weblog, que ya se ha convertido en un clásico del mundo blogger.Vaya, que es uno de los indispensables. El subtítulo ya dice mucho: "consejos prácticos para crear y mantener su blog". En Comunicación Cultural podéis leer el prólogo, escrito por Ismael Nafría, periodista y subdirector de contenidos de Prisacom. Yo me lo compré hace unos días y lo tengo pendiente de leer, pero prometo un post cuando lo haya terminado.
martes, agosto 01, 2006
MRW: compromiso social dentro y fuera de la empresa
MRW tiene un programa de acción social desde 1993, según leo en La Gaceta de los Negocios de hoy. Me llama la atención una frase pronunciada por Francisco Martín Frías, presidente de la empresa de mensajería: "la empresa debe dar satisfacción a todos; la calidad de un producto o servicio depende de la calidad de las personas". Estamos de acuerdo. Lástima que la mayoría de empresas se olviden de que lo más importante no son los productos que comercializan sino sus trabajadores. ¿De qué sirve un buen producto si la atención que recibe el cliente es nefasta? Se trata, desde mi punto de vista, de que las dos cosas vayan de la mano. De hecho, se retroalimentan: un empleado contento es el mejor prescriptor y cliente.
Mientras leo esta noticia, no puedo evitar que aparezca mi lado escéptico. Es muy fácil proclamar estas cosas pero luego aplicarlas es otra cosa bien distinta y que no siempre resulta tan sencilla. Entro a la web de MRW y busco datos al respecto, pero lamentablemente la última memoria social disponible es de 2oo4. Sin embargo, algo de cierto debe de haber en todo esto, porque Martín Frías presume de que el absentismo laboral nunca ha sido superior al 5% de la plantilla. Además, parece que la acción social de MRW no va sólo de puertas hacia afuera, sino que también contempla a sus trabajadores. Se ofrece, por ejemplo, una ayuda económica de 3.000 euros a todos los trabajadores que adopten un niño.
Responsabilidad social corporativa (RSC) bien entendida. En MRW son conscientes de que la RSC es "la única forma de comunicar las buenas prácticas", en palabras de su presidente. Por eso se encuentran entre las 12 primeras empresas españolas con la certificación de la Fundación Más Familia como "familiarmente responsable". Porque la conciliación también es una manera de ser socialmente responsables, de puertas hacia adentro.






